El presidente estadounidense, Trump, anunció el 20 que Australia recibiría su tan esperado submarino de ataque de propulsión nuclear. También firmó el acuerdo sobre minerales de tierras raras con el primer ministro australiano, Anthony Albanese, en la Casa Blanca.
Según informes de AFP y Reuters, la administración Trump declaró en junio que Estados Unidos estaba revisando el acuerdo de la Alianza Australia-Reino Unido-Estados Unidos (AUKUS) para garantizar que cumpliera con su política de “América Primero”.
El gobierno australiano esperaba que Trump apoyara el acuerdo AUKUS, firmado durante la administración del expresidente estadounidense Biden, que permitiría a Australia adquirir al menos tres submarinos estadounidenses de la clase Virginia en un plazo de 15 años.
Algunos críticos en Estados Unidos creen que la producción estadounidense de submarinos de la clase Virginia es insuficiente para abastecer tanto a la armada australiana como a la estadounidense.
Sentado junto al primer ministro australiano, Anthony Albanese, en la Casa Blanca el día 20, Trump declaró a la prensa: “Estamos muy bien encaminados para construir submarinos para Australia. Llevamos mucho tiempo trabajando en ello y ahora estamos iniciando el proceso, que avanza muy rápido y muy bien”.
Trump y Albanese firmaron un acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras. El texto completo del acuerdo aún no se ha publicado.
Trump y Albanese afirmaron que parte del acuerdo incluye el procesamiento de minerales. Albanese indicó que Estados Unidos y Australia invertirán 1.000 millones de dólares cada uno durante los próximos seis meses para impulsar el plan conjunto.
Bloomberg News ha informado que Australia posee la cuarta mayor reserva de tierras raras del mundo y ha estado intentando posicionarse como una fuente alternativa de suministro de minerales críticos a China.